¿Cómo tener relaciones sanas de pareja?


En una relación de pareja sana lo que predomina es el amor y no el enamoramiento. Los conflictos, que los hay, se hablan. Y no siempre es todo felicidad. Existen momentos buenos y otros no tanto.

Se le puede llamar pareja sana, personas que se entienden, o de mil maneras. Pero ante todo diríamos que es posible encontrar el equilibrio.

Un punto importante para tener una relación de pareja sana es que cada miembro se responsabilice de su felicidad. Así, es básico que el amor hacia el otro parta de sólido amor propio y de tener una autoestima con un buen tono que refuerce la idea de que tenemos muchas cosas valiosas que aportar a la relación.

Recuerda que si eres una persona que se infravalora a sí misma, puedes terminar por culpar o depender en exceso de tu pareja. Por eso la relación ha de ser de igual a igual, donde ambos encuentren un equilibrio en el reparto de responsabilidades.

La importancia de la comunicación para establecer y mantener el equilibrio del que hemos hablado antes es vital. Para ello es clave hacer el uso de la empatía y saber abrir canales de escucha activa.

No siempre será fácil, pero es necesario mantener una capacidad de entendimiento de la otra persona siempre. Así pues, hay que comprender sus puntos de vista y por qué hace lo que hace. Hemos de ser flexibles y tolerantes, pese a no estar de acuerdo. Tienen un fin común.

Una relación de pareja sana jamás estará basada en la mentira. Este es un punto básico. Por eso es necesario que ambas partes sean sinceras en los puntos más importantes de anclaje de la pareja.

Además, por más que nos conozca nuestra pareja, no sabe al 100% lo que pensamos en todo momento. Si optas por la vía de darlo todo por conocido, es fácil que muchas situaciones desemboquen en discusiones y dinámicas negativas. Así, por mucho que estén compenetrados, deben ser claros a la hora de expresarse.

Otro aspecto de la asertividad es la forma de comunicar aquellos desacuerdos, cuando usamos la asertividad para comunicarnos solemos usar la razón y esto significa “emplear el lenguaje, el sentido común y la capacidad para llegar a acuerdos para resolver situaciones de conflicto. El resultado es bienestar y una autoestima que no se perjudica“.

Si no hay confianza entre ambas partes, rara vez se podrán conseguir lugares comunes para los dos. Es importante sentirse confiados y apoyados y en que el otro también se siente así.

De esta manera tendréis la confianza de que cada vez que necesites contar con la otra persona esta va a responder, apoyando, ayudando a avanzar, andar y caminar. Además, la confianza alejará tormentas como las que traen los celos. Piensa, si tu pareja te quiere y tú la quieres, ¿qué tienes que temer?

Si uno o ambos miembros se centran en lo que vendrá, en cambiar a la otra persona o en que mañana será mejor marido o mujer, poco futuro tendrá la relación. Una relación de pareja sana vive en el presente, en el aquí y ahora. Es bueno hablar del futuro, pero sin dejarse condicionar por las ideas y expectativas. Lo que existe es el presente y por mucho que planeemos todo está sujeto a cambio.

De la misma forma que no se puede vivir en el futuro, tampoco se debería hacer en el pasado. Prácticamente todas las parejas han tenido problemas. Sin embargo, una vez superados y perdonados, es necesario dejarlos ahí. No los saques cada vez que haya una discusión para usarlos en forma de reproche. Si los problemas pasados son tan “graves” que no podemos dejarlos atrás y salen a la luz cada vez que hay tensión debemos replantearnos la relación.

Muchas parejas dicen que han superado un conflicto pero lo siguen arrastrando durante meses, incluso años. Hay dos opciones: trabajar en el problema o si es tan grave, replantearse la situación.

Si requieres apoyo, comunicate a Maayán Hajaim al 5552925131.


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