En la vida cotidiana, todos enfrentamos situaciones difíciles: desde problemas laborales, económicos, conflictos familiares o pérdidas. Sin embargo, no todas las personas responden de la misma manera ante estas circunstancias. Algunas parecen mantenerse serenas bajo presión, mientras que otras muestran una clara dificultad para manejar el estrés, lo que puede derivar en irritabilidad, ansiedad, ataques de pánico, tristeza profunda o conductas de evitación.
Desde la psicología, la tolerancia al estrés se refiere a la capacidad que tiene una persona para afrontar situaciones difíciles sin desbordarse emocionalmente. Si tú tienes un amigo con baja tolerancia te comento que suelen experimentar reacciones intensas incluso ante problemas menores, ya que perciben las dificultades como amenazas que sobrepasan sus recursos personales.
Esto puede estar influenciado por múltiples factores: genética, historia de vida, estilos de crianza, experiencias traumáticas no resueltas, o incluso trastornos psicológicos como la ansiedad generalizada o la depresión.
Esta es una forma de funcionamiento emocional que requiere comprensión de las personas cercanas como familia y amigos, y en muchos casos, intervención profesional.
Algunas personas pueden gestionarlo con estrategias adaptativas, pero si no es así aquí mencionamos algunas recomendaciones para apoyar a ese amigo que está pasando por esos momentos:
- Practica la empatía y la escucha activa
Escuchar con atención y sin juzgar es uno de los primeros pasos utilizando frases como:
“Entiendo que esto te esté costando trabajo, ¿quieres hablar al respecto?”
“Estoy aquí si necesitas ayuda para encontrar una solución.” - Fomentar espacios de diálogo sin presión
Crear espacios tranquilos para hablar sobre lo que les ocurre puede ayudarles a identificar sus emociones y explorar posibles soluciones. - Ayudar a establecer rutinas saludables
Se ha demostrado que hábitos como el sueño regular, una buena alimentación, el ejercicio físico y actividades recreativas disminuyen significativamente los niveles de estrés. - No asumir el rol de “salvador”
Es importante recordar que como familiar no es responsabilidad resolver sus problemas emocionales. Puedes acompañar, apoyar y contener, pero no puedes hacer el trabajo emocional que solo le corresponde a la persona. Si asumes demasiada carga, podrías terminar afectando también tu salud mental. - Sugerir acompañamiento profesional
En muchos casos, la ayuda de un psicólogo clínico o terapeuta puede marcar una gran diferencia.
En Maayan Hajaim sabemos que cuando una persona esta pasando por situaciones difíciles no es una debilidad, sino un signo de que algo en su mundo interno de la persona necesita atención, compasión y guía; para ello te puedes comunicar al 5552925131 y te orientaremos en todo momento.

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