Cómo vivir las festividades si estoy solo.


Las festividades pueden despertar emociones muy diferentes para algunas personas representa alegría, renovación, familia y comunidad; para otras, puede convertirse en un momento especialmente sensible cuando se vive sin pareja, lejos de la familia, después de una separación, durante un duelo o simplemente en una etapa de cambios personales.
La soledad puede hacer que una fecha significativa parezca más difícil. Aparecen pensamientos como: “Todos están acompañados menos yo”, “Algo debe estar mal conmigo”, “Este año debería ser diferente” o “No tengo con quién celebrar”. Sin embargo, estar físicamente solo no necesariamente equivale a estar emocionalmente aislado.
Las festividades un momento para mirar el año que termina y preguntarse cómo queremos vivir el que comienza y puede entenderse como un llamado a despertar y volver a aquello que verdaderamente importa.
En Maayan Hajaim creemos que lo importante de esta experiencia es crear una oportunidad para encontrarse consigo mismo sin tratar de eliminar la tristeza o la soledad, sino aprender a hacerles espacio mientras se continúa actuando de acuerdo con los propios valores.
a. Para ello es importante y reconocer la soledad sin convertirla en una identidad
Una de las primeras diferencias importantes consiste en separar dos afirmaciones: “Estoy solo en este momento” de “Soy una persona sola.” La primera describe una circunstancia. La segunda puede convertirse en una identidad.
Estar en esta festividad sin compañía no determina el valor personal, la capacidad de amar o la posibilidad de construir vínculos en el futuro.
b. Uno de los errores más comunes durante fechas emocionalmente importantes es intentar eliminar inmediatamente cualquier emoción desagradable.
La persona piensa: “No quiero sentirme triste” y comienza a distraerse constantemente, revisar redes sociales, comer compulsivamente, trabajar hasta agotarse o buscar desesperadamente a alguien con quien estar.
El problema no es sentir tristeza. El problema puede aparecer cuando nuestra vida comienza a organizarse exclusivamente alrededor de evitar sentir tristeza. En su lugar te proponemos flexibilidad psicológica. Esto implica poder experimentar pensamientos, emociones y sensaciones difíciles mientras se continúa avanzando hacia aquello que tiene significado. Por ejemplo: Cuando aparezca la tristeza:

  1. Detente y respira lentamente.
  2. Identifica dónde sientes la emoción en el cuerpo y di mentalmente: “Aquí está la tristeza.”
  3. No intentes expulsarla y mejor pregúntate: “¿Qué me está mostrando esta emoción acerca de lo que valoro en esta festividad?”. Tal vez la respuesta sea: “Valoro la familia” o “valoro el amor”.
    c. Otra característica importante de esta festividad es la combinación entre celebración e introspección.
    Es un momento para revisar el camino recorrido y considerar cómo queremos entrar al nuevo año. Si una persona está sola, puede transformar su casa en un pequeño espacio de celebración y reflexión. Puede crear un ritual personal significativo.
    Por ejemplo: Preparar una comida especial, escribir una reflexión personal, hacer una oración, llamar a una persona importante o incluso realizar una acción de generosidad.
    En este sentido Maayan Hajaim (5552925131) con estas recomendaciones creemos que la pregunta fundamental sería: “Si este año fuera una oportunidad para vivir más de acuerdo con quien realmente quiero ser, ¿cuál sería mi primer paso?

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